Amazing Thailand

Disfrutar del “invierno tailandés”

Los meses más “frescos” de Tailandia, de noviembre a febrero, son una buena época para descubrir el país. Nuestro post de hoy está dedicado a esta época del año en el País de la Sonrisa, que se abre como una opción para los que se planteen conocer Tailandia de norte a sur, fuera de los meses típicamente veraniegos, con menor humedad y sin el calor tropical habitual. ¡Vamos a conocerla!

 

La Autoridad de Turismo de Tailandia (TAT) invita a los viajeros a experimentar el «invierno tailandés» con temperaturas más bajas, menor humedad, menor calor tropical y ¡muchas sonrisas!

¿Heladas? y mares de niebla

Durante esta “fría” temporada, Bangkok suele tener temperaturas de entre 18 y 32 grados Celsius, mientras que en el norte y el noreste el mercurio puede descender significativamente por la mañana hasta 10 grados Celsius y por la noche hasta el punto de ser particularmente frío. A grandes altitudes, la temperatura puede bajar… hasta helar. Sí, sí, lo que estáis leyendo: heladas en Tailandia. ¿No es un espectáculo particularmente original?

 

Para los tailandeses, esta temporada es un buen momento para visitar las cimas de las montañas del centro, norte y noreste de Tailandia y experimentar las bellas brumas matutinas y los «mares de niebla» que trae el invierno.

Flores de invierno

Si bien contemplar los “mares de niebla” no es una gran novedad para el viajero, Tailandia brinda otras experiencias y actividades para disfrutar de su invierno. De diciembre a febrero, la floración es la protagonista en varias especies, especialmente en el norte. En la provincia montañosa de Mae Hong Son, en la frontera con Myanmar, el conocido campo Bua Tong (traducido como “girasol silvestre”) en Doi Mae U Kho, estalla en una alfombra de color amarillo brillante durante noviembre y diciembre.

 

Casi al mismo tiempo, en Chiang Mai y Chiang Rai florecen hermosas flores de cerezo rosadas, mientras que en Udon Thani, en el noreste, millones de lotos convierten el lago de agua dulce Nong Han en una masa de pétalos de color rosa intenso. Más cerca de Bangkok, el campo de girasoles de Phattana Nikhom en Lop Buri es un escenario de un amarillo deslumbrante de noviembre a enero.

Senderismo, playa y festivales

Estos meses más “fríos” también son un buen momento para hacer senderismo y acampada en el norte de Tailandia, ya que las temperaturas y la humedad más bajas proporcionan un clima cómodo para disfrutar de estas actividades durante el día.

Visitar las famosas playas e islas del sur de Tailandia es otra opción atractiva de «invierno», ya que la región no es ni demasiado calurosa ni demasiado húmeda de diciembre a febrero. Los destinos como Phuket, Krabi y las islas Phi Phi en la costa oeste de la península tailandesa también pueden visitarse de noviembre a abril y en el lado este, lugares como las islas Samui y Phangan en el Golfo de Tailandia pueden conocerse bien de diciembre a junio.

Después de celebrar una Navidad y Año nuevo con mucha luz y otros eventos culturales y conmemorativos, durante esta época del año tienen lugar varios festivales anuales que inundan de color y belleza las diferentes regiones del país. Por ejemplo, del 5 al 7 de febrero, el Festival de las Flores de Chiang Mai contará con carrozas florales, concursos de horticultura, exhibiciones botánicas, música y otras actividades, además de una gran variedad de flores, las auténticas protagonistas. </p